Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC) en mascotas

Las mascotas senior, al igual que las personas, pueden experimentar cambios físicos y mentales a medida que envejecen. Uno de los problemas más frecuentes —y a menudo desconocidos— es el Síndrome de Disfunción Cognitiva (SDC), una enfermedad neurodegenerativa que afecta a perros y gatos de edad avanzada y que guarda muchas similitudes con la enfermedad de Alzheimer en humanos.

El SDC provoca una disminución progresiva de la función cerebral, lo que se traduce en cambios de comportamiento que pueden afectar de forma significativa a la convivencia y al bienestar del animal. Aunque no tiene cura, un diagnóstico precoz y un manejo adecuado pueden ralentizar su progresión y mejorar notablemente la calidad de vida de nuestras mascotas.


El Síndrome de Disfunción Cognitiva no forma parte del envejecimiento normal. En los animales afectados se ha demostrado la acumulación de placas de beta-amiloide en el cerebro, que interfieren en la comunicación entre las neuronas. Como consecuencia, aparecen alteraciones cognitivas y conductuales progresivas.

Entre los signos más habituales se encuentran la desorientación, los cambios en el ciclo del sueño, la pérdida de memoria, las alteraciones de la personalidad y la pérdida de hábitos de higiene.


Todos los perros y gatos pueden desarrollar SDC a medida que envejecen.
Los primeros signos pueden aparecer a partir de:

  • 7 años en perros
  • 10 años en gatos

Por este motivo, los controles veterinarios regulares en animales senior son fundamentales.


Los cambios de comportamiento asociados al SDC se agrupan clásicamente bajo el acrónimo DISHA:

  • D – Desorientación
  • I – Interacción
  • S – Ciclo sueño-vigilia
  • H – Hábitos higiénicos
  • A – Actividad

Además, pueden aparecer problemas de memoria, aprendizaje, apetito, ansiedad y depresión.

Desorientación

  • Espacial: la mascota puede parecer perdida, quedarse atrapada en esquinas, olvidar dónde están el comedero, el bebedero o el arenero, mirar fijamente a paredes o deambular sin rumbo.
  • Temporal: confusión con los horarios, como no recordar que acaba de comer.

Interacción

Pueden producirse cambios en la forma de relacionarse con las personas u otros animales: menor interacción social, miedo a personas conocidas o incluso comportamientos agresivos.

Ciclo sueño-vigilia

  • Mayor somnolencia durante el día.
  • Despertares nocturnos con deambulación, vocalizaciones o inquietud.

Hábitos higiénicos

La eliminación inapropiada es muy frecuente.

  • Los perros pueden olvidar cómo pedir salir a la calle.
  • Los gatos pueden olvidar la ubicación del arenero.

Actividad

Pueden observarse:

  • Menor acicalamiento.
  • Aumento del sedentarismo o, por el contrario, inquietud.
  • Conductas repetitivas.
  • Vocalizaciones excesivas o ausencia de vocalización cuando sería normal.

Problemas de memoria y aprendizaje

Las mascotas pueden olvidar órdenes básicas, rutinas o incluso su propio nombre, y tener dificultades para aprender cosas nuevas.

Cambios en el apetito

Puede haber aumento o disminución del apetito, así como dificultad para comer.

Ansiedad y depresión

Es frecuente observar un aumento de la ansiedad o una menor respuesta a estímulos que antes eran normales.


El diagnóstico del Síndrome de Disfunción Cognitiva es un diagnóstico de exclusión. Esto significa que primero deben descartarse otras enfermedades que puedan provocar cambios de comportamiento, como problemas renales, urinarios, hormonales o dolor crónico.

El veterinario realizará una evaluación completa y recomendará las pruebas necesarias para descartar otras patologías antes de confirmar el diagnóstico de SDC.


Aunque no existe una cura definitiva, es posible manejar los síntomas y ralentizar la progresión de la enfermedad mediante un enfoque integral.

Manejo ambiental y enriquecimiento

La estimulación mental diaria es clave. Se recomienda:

  • Juguetes interactivos y comederos tipo puzzle.
  • Introducir olores, juguetes o rutas nuevas.
  • Juegos, paseos y entrenamiento con refuerzo positivo.

También es importante adaptar el entorno a las limitaciones del animal:

  • Salidas más frecuentes o empapadores en casa.
  • Areneros más grandes, con bordes bajos o rampas.
  • Rampas para acceder a zonas elevadas.
  • Elevar comederos y bebederos.
  • Crear zonas tranquilas donde el animal pueda retirarse si muestra ansiedad o irritabilidad.

Manejo dietético

Existen dietas comerciales específicas para mascotas con deterioro cognitivo, ricas en antioxidantes y nutrientes que favorecen la función cerebral.

Suplementos

El veterinario puede recomendar suplementos como:

  • S-adenosilmetionina (SAMe)
  • Fosfatidilserina
  • Apoaequorina
  • Adrafinilo

Medicación

En algunos países, como Estados Unidos y Canadá, se utiliza la selegilina para el tratamiento del SDC bajo prescripción veterinaria.


Cuanto antes se detecte el Síndrome de Disfunción Cognitiva, mayores serán las posibilidades de frenar su avance. Se recomienda que las mascotas senior acudan a revisiones veterinarias al menos cada seis meses, tal y como aconseja la American Animal Hospital Association (AAHA).

No debemos asumir que los cambios de comportamiento, actividad o apetito son “cosas de la edad”. Informar al veterinario a tiempo puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida del animal.

Estudios recientes, como los del Dog Aging Project, han demostrado que los perros menos activos tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar disfunción cognitiva. Al igual que ocurre en las personas, el cerebro de nuestras mascotas necesita estimulación constante: “úsalo o piérdelo”.

Mantener una rutina diaria predecible con ejercicio, juego, entrenamiento y una alimentación adecuada es fundamental para el bienestar de los animales senior.


Si notas cambios de comportamiento en tu perro o gato senior, no los ignores. En nuestra clínica veterinaria, contamos con experiencia en la evaluación y seguimiento de mascotas mayores, ayudándote a identificar de forma temprana problemas como el Síndrome de Disfunción Cognitiva.

Un diagnóstico precoz y un plan de manejo personalizado pueden mejorar significativamente la calidad de vida de tu mascota. Si tienes dudas o deseas realizar una revisión geriátrica, no dudes en pedir cita en nuestra clínica veterinaria. Estamos aquí para acompañarte en cada etapa de la vida de tu compañero

La información contenida en este blog tiene un propósito meramente divulgativo y nunca debe tomarse como consejo veterinario ni sustituye a una consulta veterinaria. Clínica veterinaria Noreña declina toda responsabilidad ante el uso indebido de la información expresada en este blog. Si un animal presenta síntomas de enfermedad o sospecha de cualquier padecimiento, acuda a su centro veterinario de confianza lo antes posible para una correcta valoración facultativa.

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